Test genéricos de intolerancias alimentarias, ¿funcionan de verdad?

En primer lugar, cabría diferenciar entre los test o pruebas concretos que sirven para determinar o ayudar en el diagnóstico de una intolerancia concreta, como podría ser una intolerancia a la lactosa o a la fructosa (estos sí funcionan y están ampliamente probados), de aquellos test genéricos de intolerancias alimentarias mediante punción sanguínea (muy de moda actualmente). De un tiempo a esta parte, estos últimos tipos de test han ido cobrando fama ya que dicen servir para, a través de una simple analítica de sangre, poder conocer qué alimentos, aditivos o componentes en la dieta afectan positivamente o negativamente a la salud de sujetos concretos. ¿Sirven realmente para lo que se supone que sirven?

¿Cuáles son los beneficios reales de los probióticos?

De un tiempo a esta parte, los probióticos han sido añadidos a diversos alimentos o vendidos en farmacias para el tratamiento o prevención de diversas patologías, debido a la capacidad de estos microorganismos para competir con la microbiota intestinal patógena o modular la respuesta inmune del huésped. Entre otras cosas, se han usado para el tratamiento o prevención de enfermedades inflamatorias intestinales, intolerancias, alergias, cáncer, caries, etc. De hecho, el papel que pueden jugar los probióticos en la salud se ha venido investigando desde hace años. Aún así, a día de hoy, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no permite atribuir propiedades saludables a aquellos alimentos que contengan probióticos.