¿Qué pasó con el desayuno de nuestras defensas?

Según se puede leer en el mencionado Reglamento de la UE, si un producto alimentario contiene piridoxina (cumpliéndose una serie de criterios), es lícito afirmar que dicho producto ayuda al normal funcionamiento del sistema inmunitario. Resulta lógico pensar que el consumidor va a seguir comprando este alimento debido a dicha característica funcional, sin saber que la famosa leche fermentada no ayuda al normal funcionamiento del sistema inmune debido al Lactobacillus patentado que contiene, sino que es la vitamina B6 a la que se le atribuye esta propiedad. Lo que los consumidores quizás no sepan es que ésta vitamina se encuentra en carnes, pescados, frutos secos, verduras (3), etc…