5 mitos sobre algunos alimentos

Desde hace algunos años, con la criminalización de las grasas alimentarias que comenzó décadas atrás, alimentos tales como los frutos secos o el aguacate pasaron a ser vistos por la población como altamente calóricos, muy grasos y, por ende, a evitar. Un tiempo más tarde y tras varios estudios científicos de alto impacto después, pudimos conocer las recomendaciones nutricionales para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad del consenso de la FESNAD-SEEDO en 2012, en cuyo documento se puede leer de manera textual la siguiente afirmación: «La adición de frutos secos a la dieta habitual no se asocia al aumento de peso corporal».

La insulina y el ejercicio físico

La insulina es una hormona secretada por las Células β de los islotes de Langerhans en el páncreas endocrino. Posee un efecto anabólico y anticatalítico y va a llevar a cabo acciones no sólo en el metabolismo de los glúcidos, sino también en el de los lípidos y proteínas.  En cuanto a los glúcidos, la insulina favorece el uso de la glucosa como combustible metabólico, aumentando la captación de glucosa por parte de las células. Niveles altos de glucosa en sangre favorecen la secreción de insulina, la cual provocará la disminución de la glucemia, haciendo que cese la liberación de insulina (feedback negativo).

El aceite de palma y sus circunstancias (parte II)

Hace unos años, el etiquetado permitía que se leyeran frases del tipo “hecho con aceite vegetal”, sin especificar la procedencia del aceite que se había usado. No fue hasta el año 2011 cuando la normativa europea publicó el Reglamento 1169/2011, mediante el cual se pretendía que la información alimentaria facilitada al consumidor fuera más clara. Esto hizo, entre otras cosas, que los países miembros tuvieran que adaptar la ley, consiguiendo que hubiera que especificar, por ejemplo, qué tipo de aceite vegetal se había utilizado para la elaboración de un producto alimentario, aunque no fue hasta el 13 de diciembre de 2014 cuando entró en vigor.

El aceite de palma y sus circunstancias (parte I)

El aceite de palma es un aceite o grasa vegetal que se obtiene de la pulpa o mesocarpio del fruto de la palma, siendo el más común el aceite de la palma africana (Elaeis guineensis). Actualmente, después de ser introducida en Asia y América, el cultivo mayoritario se produce en Malasia y en Indonesia. Otros países importadores de este aceite son Tailandia, Colombia, Papúa Nueva Guinea, Camboya, Brasil, África occidental o México. Aunque sus principales usos se destinan a la industria alimentaria, también está presente en otras, como la industria cosmética.

¿Cómo obtenemos la energía ante el ejercicio físico?

Durante un trabajo o ejercicio físico, el cuerpo humano y los músculos que lo componen necesitan obtener energía. Para ello, el organismo dispone, principalmente, de tres vías o sistemas para obtener ATP (adenosín trifosfato) y, en consecuencia, energía. El ATP no es otra cosa que un nucleótido formado por una base nitrogenada (adenina), un monosacárido (ribosa) y tres grupos fosfato que se encuentran enlazados con el carbono 5 de dicho monosacárido. Para la obtención de energía, el ATP se hidroliza, dando lugar a ADP (adenosín difosfato) y un grupo fosfato que queda libre. Esta catálisis será la encargada de la liberación de energía.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑