5 mitos sobre algunos alimentos

Desde hace algunos años, con la criminalización de las grasas alimentarias que comenzó décadas atrás, alimentos tales como los frutos secos o el aguacate pasaron a ser vistos por la población como altamente calóricos, muy grasos y, por ende, a evitar. Un tiempo más tarde y tras varios estudios científicos de alto impacto después, pudimos conocer las recomendaciones nutricionales para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad del consenso de la FESNAD-SEEDO en 2012, en cuyo documento se puede leer de manera textual la siguiente afirmación: «La adición de frutos secos a la dieta habitual no se asocia al aumento de peso corporal».

¿Son peligrosas las bebidas energéticas?

Como habréis notado en el título, “bebidas energéticas” aparece entrecomillado. La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y Julio Basulto también lo entrecomillan. ¿Por qué hacen esto? Pues porque, aunque estas bebidas sean denominadas como “energéticas” por sus fabricantes, la mencionada EFSA no permite que los productores de las mismas les atribuyan propiedades tales como las de mejorar, entre otras, el tiempo de reacción, la memoria, el estado de alerta, el rendimiento mental, etc. Pero, ¿son peligrosas?

Test genéricos de intolerancias alimentarias, ¿funcionan de verdad?

En primer lugar, cabría diferenciar entre los test o pruebas concretos que sirven para determinar o ayudar en el diagnóstico de una intolerancia concreta, como podría ser una intolerancia a la lactosa o a la fructosa (estos sí funcionan y están ampliamente probados), de aquellos test genéricos de intolerancias alimentarias mediante punción sanguínea (muy de moda actualmente). De un tiempo a esta parte, estos últimos tipos de test han ido cobrando fama ya que dicen servir para, a través de una simple analítica de sangre, poder conocer qué alimentos, aditivos o componentes en la dieta afectan positivamente o negativamente a la salud de sujetos concretos. ¿Sirven realmente para lo que se supone que sirven?

Algas, veganismo, hierro y B12

Según la RAE, el veganismo es la “actitud consistente en rechazar alimentos o artículos de consumo de origen animal”1. Si nos refiriéramos a lo puramente alimenticio, tendríamos que usar el término vegetariano estricto. Si eliminamos carne, pescado, huevos y leche de la dieta, habrá un menor aporte de algunos micronutrientes tales como el hierro o la vitamina B12. De ahí que haya quien emprende periplos heroicos en busca de "súperalimentos" de origen vegetal que sirvan para resolver esta papeleta.  Uno de estos alimentos (con capa y máscara) de los que habréis oído hablar son las algas. Ahora, pues, surge la primera pregunta: ¿es recomendable el consumo de algas para estos fines?

¿Cuáles son los beneficios reales de los probióticos?

De un tiempo a esta parte, los probióticos han sido añadidos a diversos alimentos o vendidos en farmacias para el tratamiento o prevención de diversas patologías, debido a la capacidad de estos microorganismos para competir con la microbiota intestinal patógena o modular la respuesta inmune del huésped. Entre otras cosas, se han usado para el tratamiento o prevención de enfermedades inflamatorias intestinales, intolerancias, alergias, cáncer, caries, etc. De hecho, el papel que pueden jugar los probióticos en la salud se ha venido investigando desde hace años. Aún así, a día de hoy, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no permite atribuir propiedades saludables a aquellos alimentos que contengan probióticos.

Alimentación en la infancia. ¿Es eficaz presionar a nuestros hijos para que coman?

En un estudio publicado en Appetite en 2007 llevado a cabo con una muestra socioeconómicamente diversa formada por 142 familias del jardín de infancia, se observó que el 85% de los padres intentó que sus hijos siguieran comiendo después de que éstos dijeran estar llenos, haciendo que los niños comieran más allá de sus señales o estímulos de hambre y saciedad. Atendiendo a esto, ¿qué sucede cuando presionamos a los niños para que coman lo que no quieren comer?

Oda a lo Integral

Con este post quiero convenceros de algo: para la población general, tomar cereales integrales es mucho más saludable que tomar sus homólogos refinados. Pero primero quiero que sepáis lo que es un cereal, que conozcáis las partes que lo componen, que estéis al tanto de las ventajas de tomar los cereales enteros y que, además, seáis capaces de distinguir cuando un producto está elaborado a base de cereales integrales y cuando no.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑