¿Son peligrosas las bebidas energéticas?

Como habréis notado en el título, “bebidas energéticas” aparece entrecomillado. La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) y Julio Basulto también lo entrecomillan. ¿Por qué hacen esto? Pues porque, aunque estas bebidas sean denominadas como “energéticas” por sus fabricantes, la mencionada EFSA no permite que los productores de las mismas les atribuyan propiedades tales como las de mejorar, entre otras, el tiempo de reacción, la memoria, el estado de alerta, el rendimiento mental, etc. Pero, ¿son peligrosas?

Biotecnología: el uso de las microalgas

Las microalgas pueden dar lugar a diferentes tipos de biocombustibles renovables, por lo que podrían ser una buena alternativa al uso de combustibles fósiles. Además, también se están usando en industria cosmética, farmacéutica, alimenticia o nutracéutica, pudiendo ser un gran recurso para alimentación animal y humana, así como un buen fertilizante. Y es que, de entre los beneficios de los mencionados compuestos bioactivos de las microalgas (como beta-carotenos, astaxantina, ficocianobilina, etc.), podemos encontrarnos con que pueden poseer actividad antimicrobiana, antiinflamatoria, o antioxidante, entre otras

Analizando el etiquetado de unos “snacks saludables”

Primero me fijé en los ingredientes, recordando siempre que el primer ingrediente es el que va a estar en mayor proporción en el producto, el segundo es el segundo en proporción y así sucesivamente. Pues bien, como podéis observar (tenéis la imagen abajo), el 80% del producto es maíz y arroz (no integral, por supuesto, de ser así pondría “…integral” o “…de grano entero”). Bien, nos encontramos con dos cereales desprovistos de su salvado y germen, ¿qué nos queda? El endospermo, es decir, almidón que nuestro intestino “romperá” en monómeros de glucosa… ¿y entonces qué? Pues tenemos una fuente de calorías vacías sin ningún interés nutricional.