El aceite de palma y sus circunstancias (parte II)

Si habéis leído “El aceite de palma y sus circunstancias (parte I)“, es posible que conozcáis su origen, composición y estructura. Además, tendréis nociones sobre qué le sucede al aceite cuando se refina y por qué es utilizado por la industria alimentaria para la elaboración de ciertos productos. Si queréis saber más sobre esta polémica grasa, seguid leyendo…

Aspectos legales y etiquetado

Hace unos años, el etiquetado permitía que se leyeran frases del tipo “hecho con aceite vegetal”, sin especificar la procedencia del aceite que se había usado. No fue hasta el año 2011 cuando la normativa europea publicó el Reglamento 1169/201114, mediante el cual se pretendía que la información alimentaria facilitada al consumidor fuera más clara (aunque no suficiente, en mi opinión). Esto hizo, entre otras cosas, que los países miembros tuvieran que adaptar la ley, consiguiendo que hubiera que especificar, por ejemplo, qué tipo de aceite vegetal se había utilizado para la elaboración de un producto alimentario, aunque no fue hasta el 13 de diciembre de 2014 cuando entró en vigor1,5.

aceite-de-palma-fruto

Aun así, existen diferentes formas de hacer mención del aceite de palma en el etiquetado. Unos ejemplos claros serían: grasa vegetal (palma), estearina de palma, oleína de palma, manteca de palma, etc.

¿Está justificado el uso de ácido palmítico en leches infantiles?

Es probable que este sea uno de los temas que más controversia ha causado, al menos en un principio. Debido a la presencia del aceite de palma en medios de comunicación y a la mala fama que está obteniendo, el hecho de que esté incluido en fórmulas infantiles está causando muchísima polémica. Lo cierto es que el ácido palmítico o palmitato representa alrededor del 25% de los lípidos de la leche materna16. El palmitato puede encontrarse en dos formas: alfa-palmitato o beta-palmitato. En la leche materna, la cantidad de beta-palmitato representa entre un 60% y un 86%, mientras que la mayoría de palmitato de las fórmulas infantiles, que suele derivar del aceite de palma, se trata de alfa-palmitato16,17.

Bebé. Fuente: https://www.pexels.com/photo/newborn-child-feed-89695/

El alfa-palmitato podría provocar el estreñimiento de los bebés que lo toman en fórmulas, además de dificultar la absorción de otras grasas y calcio, por ejemplo16,17. Lo ideal sería que los laboratorios priorizaran el uso de beta-palmitato en la formulación de la leche, pues como se ha mencionado, es el palmitato mayoritario de la leche materna y no trae estos problemas consigo.

¿Qué efectos puede tener en la salud el consumo de aceite de palma? 

Hay poca discusión a la hora de afirmar que la ingesta de aceite de palma, sobre todo en su versión refinada, aumenta en colesterol LDL en sangre, convirtiéndolo en un factor que puede predisponer a enfermedades metabólicas16,18. En consecuencia, podría aumentar la incidencia de obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus tipo 2, etc18. Aunque en un principio el culpable exclusivo parecía el ácido palmítico (ácido graso saturado, como recordaréis), recientes estudios parecen revelar que el riesgo cardiovascular por el consumo del aceite de palma no se debe sólo al tipo de ácido graso, sino también a la estructura de los triglicéridos presentes en el aceite, los cuales pueden jugar un papel bastante importante en la colesterolemia19.

Como ya se ha mencionado, el proceso de refinado y calentamiento por el que pasa el aceite de palma que llega a nuestro medio hace que se formen ésteres glicídicos de ácidos grasos6,7, que parecen estar relacionados con carcinogénesis y genotoxicidad6. Recordemos que también se han encontrado 3-monocloropropanodiol y 2-monocloropropanodiol en el aceite de palma refinado, sustancias de cuya seguridad duda la EFSA6.

Parece no haber evidencia sobre un consumo seguro de aceite de palma, si bien recordemos que la EFSA recomienda un consumo de 0,8 microgramos por kilogramo de peso corporal al día para el 3-monocloropropanodiol. Con respecto a los ésteres glicídicos de ácidos grasos, debido a su posterior transformación en glicidol tras la ingestión, la comisión CONTAM no ha establecido un nivel de seguridad de consumo para el mismo 6. Aun así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se reduzca el consumo total de grasa a un 30%, donde la ingesta de grasas saturadas debería ser menor del 10% con el objetivo de reducir el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles20.

Conclusión

La evidencia parece muy clara con respecto a que el aceite de palma no es saludable, sobre todo cuando hablamos de él en su versión refinada (que suele ser lo común en nuestras tierras). De la misma manera, su producción supone una deforestación enorme que está acabando con la biodiversidad de las zonas donde se produce. Si a esto sumamos las recomendaciones de la EFSA sobre los productos derivados del procesamiento del mencionado aceite, parece evidente que deberíamos evitar o, al menos, moderar su consumo. Con esto no quiero decir que debamos seguir comprando productos ultraprocesados carentes de aceite de palma, sino que deberíamos evitar, en general, el consumo de este tipo de productos alimentarios (lleven aceite de palma o no). En cuanto a los productos que podemos comprar en un supermercado, no creo que haya que fijarse tanto en un ingrediente concreto, sino más bien en el alimento en sí. Por ejemplo, un donut va a seguir siendo un producto alimentario superfluo e insano, contenga aceite de palma o no.

Con respecto a las leches de fórmula y el aceite de palma, me gustaría añadir que aunque la tendencia de priorizar el beta-palmitato frente al alfa-palmitato parezca estar en alza, sería un gran avance que la normativa exigiera que el tipo de configuración del ácido palmítico quedara reflejado en el etiquetado, sobre todo para estos casos (al igual que sería idóneo que hubiera obligatoriedad de reflejar la cantidad de grasas trans que contiene un alimento en la composición). Lo ideal sería que las fórmulas fueran lo más parecidas posible a la leche materna, donde debería predominar el beta-palmitato frente al alfa-palmitato, y es que, ante los más vulnerables, lo ideal debiera ser la norma.

Bibliografía:

  1. F.I. Obahiagbon. A Review: Aspects of the African Oil Palm (Elaeis guineesis jacq.) and the Implications of its Bioactives in Human Health. 10.3923/ajbmb.2012.106.119.
  2. OCU.org [Internet]. Organización de Consumidores y Usuarios: [actualizado  1 mayo 2017; citado 6 mayo 2017]. Disponible en: https://www.ocu.org/alimentacion/alimentos/informe/aceite-de-palma.
  3. Mancini A, Imperlini E, Nigro E, Montagnese C, Daniele A, Orrù S, Buono P. Biological and Nutritional Properties of Palm Oil and Palmitic Acid: Effects on Health. Molecules. 2015 Sep 18;20(9):17339-61.
  4. Amado Díaz MA. Seguimiento a las pérdidas de fitonutrientes durante el proceso de refinación del aceite de palma. Universidad nacional de colombia programa de especialización en ciencia y tecnología de alimentos. Bogotá, 2010.
  5. Ooi C, Choo Y, Yap S, Ma A. Refining of red palm oil. Elaeis (Malasia) v.8 no. I, p.20-28. 1996.
  6. EFSA.EU [Internet]. Parma: EFSA; 2016. La Autoridad Europea para la Seguridad de los Alimentos: [actualizado  1 mayo 2017; citado 6 mayo 2017]. Disponible en: https://www.efsa.europa.eu/en/press/news/160503a.
  7. Craft BD, Nagy K, Seefelder W, Dubois M, Destaillats F. Glycidyl esters in refined palm (Elaeis guineensis) oil and related fractions. Part II: practical recommendations for effective mitigation. Food Chem. 2012 May 1;132(1):73-9.
  8. Rincón SM, Martínez DM. Análisis de las propiedades del aceite de palma en el desarrollo de su industria. Palmas Vol. 30 No. 2, 2009.
  9. Aceitedepalma.org [Internet]. aceitedepalma.org: [actualizado  2 mayo 2017; citado 5 mayo 2017]. Disponible en: http://www.aceitedepalma.org/por-que-se-utiliza.
  10. Achard F, Eva HD, Stibig HJ, Mayaux P, Gallego J, Richards T, Malingreau JP. Determination of deforestation rates of the world’s humid tropical forests. Science. 2002 Aug 9;297(5583):999-1002.
  11. Wilcove D, Pin Koh L. Is oil palm agriculture really destroying tropical biodiversity? Conservation Letters. Volume 1, Issue 2. June 2008.
  12. Suaterna Hurtado AC. La fritura de los alimentos: el aceite de fritura. Perspect Nutr Humana. 2009;11:39-53.
  13. USDA National Nutrient Database for Standard Reference”. Nutrient Data Laboratory, United States Department of Agriculture. Choose peanut oil and then “Oil, peanut, salad or cooking”. Agosto; 2011.
  14. Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea. Reglamento (UE) Nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de octubre de 2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor y por el que se modifican los Reglamentos (CE) no 1924/2006 y (CE) no 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, y por el que se derogan la Directiva 87/250/CEE de la Comisión, la Directiva 90/496/CEE del Consejo, la Directiva 1999/10/CE de la Comisión, la Directiva 2000/13/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, las Directivas 2002/67/CE, y 2008/5/CE de la Comisión, y el Reglamento (CE) no 608/2004 de la Comisión.
  15. Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea. Reglamento Delegado (UE) nº 78/2014 de la Comisión, de 22 de noviembre de 2013, que modifica los anexos II y III del Reglamento (UE) nº 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, por lo que se refiere a determinados cereales que causan alergias o intolerancias y alimentos con fitosteroles, ésteres de fitosterol, fitostanoles o ésteres de fitostanol añadidos.
  16. Boticariagarcia.com [Internet]. ¿Por qué se añade aceite de palma en leches infantiles? 2017 [actualizado 03 Mayo 2017; citado 6 Mayo 2017]. Disponible en: http://boticariagarcia.com/aceite-de-palma-leches-infantiles.
  17. Lloyd B, Halter RJ, Kuchan MJ, Baggs GE, Ryan AS, Masor ML. Formula tolerance in postbreastfed and exclusively formula-fed infants.
  18. Sun Y, Neelakantan N, Wu Y, Lote-Oke R, Pan A, van Dam RM. Palm Oil Consumption Increases LDL Cholesterol Compared with Vegetable Oils Low in Saturated Fat in a Meta-Analysis of Clinical Trials. J Nutr. 2015 Jul;145(7):1549-58.
  19. Fattore E, Fanelli R. Palm oil and palmitic acid: a review on cardiovascular effects and carcinogenicity. Int J Food Sci Nutr. 2013 Aug;64(5):648-59.
  20. WHO.int [Internet]. Ginebra: 2015. World Health Organization: [actualizado  1 mayo 2017; citado 6 mayo 2017]. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs394/es/.

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